sábado, 3 de septiembre de 2011 | By: Paco Lainez

Castaños


Los castaños se han despojado

de su hábito temporal,

para mostrarnos las heridas

recibidas a lo largo

de una vida inmemorial.



Brazos extirpados por el rayo,

troncos desventrados

por la virulencia del fuego,

artríticos nudos que arquearon

sus brazos arcanos, longevos.

3 comentarios:

Conchi dijo...

Sublimes versos, y preciosas metáforas para describir tanto lamento fragmentado, un abrazo desde el sur.

Concha López Fernández dijo...

Hai moitas árbores, todas elas fermosas, pero os castiñeiros e os carballos son...

Uns versos moi sentidos. Parabéns!

Jana la de la niebla dijo...

Hasta la palabra, "castaños", tiene un sabor hermoso a otoño y a hojas secas. Me encanta, Salvochea. Pobres hermosos árboles heridos.

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